Entradas

PALABRAS

Una mirada vale más que mil palabras, pero una sola palabra puede cambiar el sentido y la intención de una mirada. Hay palabras que se acumulan con el tiempo, los años, y se dicen cuando ya no queda tiempo para seguir reteniéndolas pero tampoco para lograr con ellas cambiar nada. Hay palabras que no se dijeron; Palabras que podían haber evitado malentendidos, lejanías no deseadas. Y hay palabras que no se podrán ya decir; que quedan en el fondo, doliendo, enseñando a expresar los sentimientos no sin vergüenza pero sí con el valor para compartirlos. Es el poder de las palabras. Una palabra enardece una multitud o acalla un gentío. A veces no se valora lo suficiente cuando se usa, a menudo de forma banal. Es paradójico que busquemos el mejor epitafio para cuando no podamos decir nada más y, a lo mejor, no hemos sabido expresar en vida aquello que hubiéramos querido decir. El uso de la palabra es mágico, peligroso, bondadoso.... Depende. La cara es el espejo del alma y las p...

VIERNES SANTO

Un hombre delgado, mayor, con aspecto casi enfermizo habla de la desaparición del insigne escritor Gabriel García Márquez, acaecida ayer. El hombre, catedrático de la Real Academia Española, nos habla sentado en una silla situada en un jardín. Mientras escucho su voz, mis ojos se fijan en el movimiento de las hojas y las flores impelidas por la brisa primaveral que imagino fresca, anticipando el cambio de tiempo que parece se va a producir. Estoy sentada de forma indolente en la butaca, relajada, al lado del ventanal casi cerrado, recibiendo la luz del sol contra el cristal y también, por la pequeña abertura que he dejado abierta, siento esa misma brisa. La siguiente noticia nos relata el naufragio de un pesquero en la costa asturiana que ha causado la muerte de tres marineros. Nos ofrecen imágenes del pueblo costero y del mar, que aparece calmo y refleja en su superficie la luz del sol. Mi mente divaga y desconecta del noticiario; casi sin saberlo reflexiono acerca de l...

CONOZCO

Es curioso el mecanismo de la mente humana y su capacidad para anteponer los detalles al conjunto, empequeñeciendo la visión cotidiana. Supongo que se trata de un mero método de supervivencia; Centrarnos en nuestro transcurrir diario sin fijarnos más allá del entorno inmediato.  Y está bien. Es la forma en que se preserva nuestra posición vital, nuestro lugar en el mundo que nos ha tocado en suerte. Y en base a ello nos quejamos más que gozamos de horarios, actitudes, tonos y respuestas de nuestros congéneres, cayendo en la dictadura del "yo" (yo necesito, yo debo, yo tengo que, yo creo).  Es la cultura del "trepa", del "aquí vale todo" y del "pues yo más". Llegados a este punto cualquiera de ustedes me dirá que sí, que de acuerdo, que lo que yo diga, pero que tal vez no soy yo quien madruga para trabajar toda la jornada por un paupérrimo sueldo que apenas da para pagar hipotecas, colegios y demás ataduras del sistema que entre todos c...

101 DÍAS. REENCUENTRO

He vuelto Y sí, he tardado. O no. Depende.  Tal vez algunos me han buscado; De éstos, unos me habrán echado en falta y a otros les habrá dado igual. Alguien se habrá marchado para no volver. Bien, pues también le convoco. Sí, he vuelto. ¿Y mientras?. Digamos que he vivido. No he viajado. No he escrito un libro. No he tenido más hijos. Y sí, he plantado un árbol. A pesar de todo lo que no he hecho, he ocupado mi tiempo con las pequeñas y cotidianas experiencias que conforman mi cotidianidad. He comido, he cocinado, he dormido y he paseado. He leído mucho, he visto alguna película, he estudiado con mis hijos, he reñido, he discutido, he cantado, he reído y siempre, siempre he amado. He ido al gimnasio, he pasado unas vacaciones navideñas, he adornado, he quitado los adornos. He vuelto a la rutina y he pensado, reflexionado. He hilvanado mil y una historias, temas que han rondado mis quehaceres y que en mi mente se componían en renglones bien escritos. Algunas v...

FELIZ NAVIDAD

Imagen
Es una época difícil que no reconocemos como tal. Imbuidos en la perfecta vorágine que nos venden cuesta alzar la mano y manifestar que no, que el espíritu de la Navidad no nos envuelve aún, que tal vez nos sentimos un poco más solos; y seguimos pintando una sonrisa en el rostro cual máscara que no refleja sentimientos profundos que guardamos para nosotros con reparo a compartirlos y mostrar que somos vulnerables y nos duele la música, el brindis y los mensajes de felicidad. Y aún así nos esforzaremos por celebrar. Honestamente lo haremos por quienes queremos, por quienes creen aún en la magia y tienen muchas Navidades por vivir; por los que sabemos que sintiendo lo mismo que nosotros alzan su copa, brindando todos juntos conjurándonos en un deseo no formulado que ayuda a cicatrizar heridas y continuar. Y celebraremos también por respeto a la memoria de aquellos que ya no están a nuestro lado. Personas amadas que nos dieron Navidades dichosas cuando eramos niños, esforzándose sie...

SILENCIO

Todos sabemos que es pero no siempre sabemos expresar su significado. Una larga serie de palabras se hará eterna para matizarlo sin que ninguna de ellas por si sola pueda definirlo de forma completa. Hay un silencio hermoso, buscado y relajante. Al acabar la jornada de trabajo, al volver a casa tras un día pasado con amigos; después de vernos rodeados de sonidos, de luces, de paseos y de charlas apetece recordar esos momentos a solas, explorar sentimientos esbozados apenas al ir acumulando mil y una experiencias. Silencio para concentrarnos, para estudiar, para comprender, para escribir. Necesario para expresar posteriormente con palabras aquello que el pensamiento elabora. Silencio cómplice, compartido. Para comunicarse sin palabras, con una mirada, un roce; compartiendo un secreto, anticipando el momento en que se hablará con el corazón. Silencio obligado. A veces conteniendo una sonrisa que pugna por manifestarse mientras clavamos las uñas en las palmas de las man...

SER O PARECER

"La felicidad está en la libertad, y la libertad en el coraje" (Pericles) Al leer frases como la anterior, la mayoría de nosotros asiente con la cabeza dándole la razón al autor para, acto seguido, actuar de forma absolutamente contraria. En el devenir diario tomamos decisiones o, peor aún, hacemos nuestras las que otros establecen sin apenas pensar en ellas, en la forma en que presuntamente contravienen nuestros parámetros personales, aquellos que creemos que definen nuestra individualidad. Y es que es mucho más sencillo transitar en el magma social,  diluyéndonos con la masa al seguir la corriente que los años, la tradición o vaya usted a saber que ocultos intereses han marcado a fuego. A solas con nosotros mismos o incluso en "petit comité" solemos repudiar el comportamiento de la masa ante determinadas situaciones. Ejemplo de ello es el consumismo exacerbado que está al caer con motivo de las fiestas navideñas, en clara contraposición con el e...