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LA LUZ DE LA NAVIDAD

Abrió los ojos despacio, sin ganas, casi con tristeza por abandonar el sueño, un remanso para su mente agitada, inconsciente de la realidad que no era tal. Poco a poco miró en derredor reconociendo el entorno que era el suyo desde hacía...¿cuánto?; esforzándose, aún podía situar el momento en que sus pies pisaron por última vez el que hasta ese instante había sido su hogar, para empezar una travesía cuyo final ignorado le esperanzaba o descorazonaba a merced de sus pensamientos. Fijó la mirada en el firmamento. Los astros relucían en el oscuro tapete nocturno como diamantes desplegados en terciopelo añil.  Un quejido le hizo volver la cabeza hacia atrás. La cara de la mujer mostraba un rictus de dolor, de cansancio, y su mirada dejaba entrever una profunda resignación. Arrebujada en un grueso manto, su abultado vientre anunciaba un pronto alumbramiento. Los ojos de ambos se encontraron y él intentó transmitirle un poco de ánimo; lo que tuviera que suceder quedaba ya en otra...

COSAS QUE IMPORTAN

Parte de ser libre consiste en saber renunciar a lo que nos va siendo superfluo conforme pasa el tiempo, en sentido metafórico y real. Al igual que aprendemos a quedarnos con los sentimientos y las emociones verdaderas, valoramos también aquello que nos es necesario, cada vez menos, desdeñando objetos triviales. Porque hoy hablo de cosas sí, pero no de cosas cualesquiera sino de aquellas pocas, grandes o pequeñas, con nombre propio; esas que significan algo, las que evocan y transmiten. Hablo de libros, de discos, tal vez de un juego de café, de algún mueble, de una colección de jarras de cerveza, de una prenda, de un dibujo,...objetos con valor inmaterial e infinito. Hablo de aquello que nos llevaríamos con nosotros si tuviéramos que dejar todo lo demás. Es fácil desprenderse de la banalidad al ir enriqueciendo nuestra vida interior. Nosotros solos nos bastamos para seguir adelante y podemos con todo cuando creemos en nosotros mismos, más allá de críticas y falsos amigos. I...

SI ALGUNA VEZ ME VOY

Por si alguna vez me voy, voy a darte cien mil besos; por si alguna vez me voy, invento un eco infinito para decirte que te quiero; por si alguna vez me voy, te abrazo fuerte ahora y mi mano se aferra a la tuya en una caricia que quisiera ser eterna. Porque si alguna vez me voy, no habré podido avisarte, porque si alguna vez me voy, será sin que yo lo quiera, porque si alguna vez me voy, deseo que tú te quedes y seas quien cuide lo que dejé. Así que si alguna vez me voy, te pido que sigas adelante; así que si alguna vez me voy, viaja a los lugares a los que aún no fui; así que si alguna vez me voy, lee los libros que no podré leer y escucha la música que aún no se ha compuesto... Para que si alguna vez me voy pueda andar con tus pies; para que si alguna vez me voy pueda ver por tus ojos; para que si alguna vez me voy pueda refugiarme en tu piel y saber que estarás ahí por mí, como estuviste conmigo.

PASAR LA VIDA

"A veces llega un momento en que te haces viejo de repente..."  (La senda del tiempo - Celtas Cortos) Hacerse viejo de repente. No de un modo físico, tangible, como resultado de un proceso natural que a fuerza de ser vilipendiado por una sociedad basada en la banalidad de lo inmediato, en la falacia de una juventud mal entendida, inmersa en el afán de eternizar las apariencias en detrimento de la experiencia vivida, es ignorado; pero ésto puede ser tema de otra reflexión.  Alguien se despierta un día sin un objetivo, un fin, unas ganas de hacer algo que haga que salga de la cama. Y a ese día siguen otros más. Entonces cae en la cuenta ese individuo que esa es la realidad en la que vive, la única que le queda por vivir. Ya no caben más apetencias, más esperanzas.Murió la ilusión. Hay personas que no se han aventurado nunca a vivir. Gente que pospone los anhelos, las ambiciones, viendo pasar la vida, contemplando como otros viven, diciéndose que mañana sí, ma...

LA MENTIRA

No es difícil mentir a los demás. Podemos argüir cientos de excusas que justifiquen una mentira, anteponerle cientos de adjetivos que la disfracen y aunque seguirá siendo una falsedad, la apariencia que le proporcionamos facilitará que nuestra conciencia la acepte. La mentira puede ser una falacia en toda regla, un embuste mayúsculo al servicio de quien haga prevalecer el interés propio al escrúpulo. La mentira se ha usado para hacer daño individual o colectivamente. La política, la diplomacia o el periodismo albergan mentiras; la envidia, el resentimiento o la codicia inventan y sostienen engaños que llegan a generar duda o incluso certeza. Puede darse a la mentira un cariz bueno por útil si con ella se evita un daño. La permisividad que se le otorgue habrá de resultar del choque entre la moral propia y el apremio de una situación dada. Habla Platón de la mentira noble , aquella que se justifica en favor del bien público, permitiendo el engaño individual de la colecti...

DISTOPÍA

Cada vez me es más difícil convivir con la sociedad a la supuestamente pertenezco. No la elegí y ahora sé que tampoco puedo cambiarla, así que mi anhelo de poder apartarme y proteger de sus desmanes a quienes amo es mayor cuanto más avanzo por ella. Lo intenté, de veras; pensándolo bien la juventud es eso: confiar en que se puede ser feliz. Antes que cualquiera de sus supuestas virtudes, el creer que la vida es luminosa, sonora como un cascabel y agradable como un atardecer veraniego. De este modo se llega al acto más egoísta posible que no es otro que el de ser madre, traer un hijo a este mundo. Y aún en ese momento tenemos una disculpa, todavía creemos. ¿Cuántos instantes de optimismo valen la pena?. ¿Cuántas veces hay que intentarlo?, abarcar nuevos proyectos personales no es más que prolongar la frescura de la inmadurez como estímulo para continuar. Y llega a cansar. Imagino vivir fuera de todo ello. Tecnológicamente es posible, comprar, vender, trabajar, ociar,.. ...

EL ALMA ENFERMA

Hay días que cuestan. Cuesta levantarse y mirar de frente a la vida mientras te preguntas como hicimos todo tan complicado. Es fácil imaginar una vida más sencilla, que no más simple; más cercana a la naturaleza y a uno mismo sin necesidades que no son tales. Una existencia donde prevalezca el ser sobre el tener y el sentimiento sobre la apariencia. La avaricia, la soberbia, la envidia no son solo parte de los llamados vicios en las enseñanzas de la moral cristiana; sería fácil establecer una penitencia a modo de lavadora moral que limpiase el alma. La sociedad actual funciona inmersa en una comunicación global sin pausa; todo se dice, se sabe y se publica sin darnos tiempo a pensar y a discernir. Ello en contraposición a un gran vacío individual. Nunca estando tan expuestos nos sentimos tan solos. Es mi opinión. Perdemos la esencia del sentimiento en pos de una apariencia creando personajes adecuados para transitar por la red social en la que estamos sumidos; a modo de cuadrí...